“Dicen que la grandeza de un hombre se mide por sus enemigos, pero a mi buscadme siempre cerca de mis amigos, que son los que me hacen grande de verdad”
Esa frase de ahí arriba, no se si es de alguien, lo cierto es que se me ocurrió mientras pensaba en que escribir hoy. Y lo cierto es que también creo que, alguna que otra vez, ya he escrito algo parecido. De todas maneras, hoy va de un enfoque algo diferente, a la sombra de lo que ha escrito en su blog el maestro Adolfo… no necesita más presentación.
Resulta que he descubierto, debo de decir que con gran estupor e incluso malestar cierta vuelta a un extremismo por parte de conocidos míos en el uso del lenguaje y la lengua, acusando cierta influencia por parte de algunos “políticos” de usarla como arma arrojadiza. Sobre todo, ahora, con la, bajo mi punto de vista estéril, polémica sobre el gasto en traductores del Senado. Todos los que me habéis leído sabéis que pienso sobre las diferentes lenguas que se hablan en este trozo de la Tierra que es España. Incluso, sabéis que creo que en toda España deberían de estudiarse, o al menos dar la posibilidad de estudiar todos los idiomas oficiales de nuestro país, que para eso son oficiales, no. Así que no entiendo a qué viene la cuestión de que haya que usar traductores o no en una cámara de representación regional. Regiones diferentes, con idiomas diferentes, por que no van a poder usarse, se supone que están para eso. Eso si, siempre que no se usen para excluir.
Por eso, esto es lo que yo quiero, quiero que al igual que en Catalunya estudian Castellano, Inglés, Francés y Catalán, o en Euskadi cambian el Catalán por Euskera, o en Galicia el Gallego, por que no pueden mis hijos estudiar Catalán, Euskera o Gallego, al fin y al cabo, son más oficiales en España que el Inglés o el Francés. Si en lugar de preocuparse por si en el Senado se habla en otro idioma oficial que no sea el Castellano, nos preocupásemos de verdad por lo que estudian nuestros hijos, quizás nos daríamos cuenta de que como sigamos por este camino, no nos queda más futuro que ser el Asilo de Europa, porque quien sabe lo que pasaría si nuestros hijos pudiesen conocer las cuatro lenguas oficiales de nuestro país, que quizás así la lengua no sería un hecho diferenciador y de exclusión, sino todo lo contrario, de unión y nexo entre las culturas de nuestro país. Y claro, entonces, de que iban a vivir buena parte de nuestra “clase política”.
Así que ya sabéis lo que quiero, y donde me podéis encontrar. Mientras tanto, si has llegado hasta aquí, no tengo más que decirte, Muchas Gracias, Moltes Gracies, Eskerrik Asko, Moitas Gracias.
Nos leemos.



Lo que yo quiero es que llegue el momento de discutir estas coaas cara a cara, delante de un buen vino
Un abrazo, y gracias
Carpe Diem
Comentario por cosechadel66 — 21 enero 2011 @ 8:36 pm |