Al final es cosa nuestra

“No olvides, que al final, el responsable de tu felicidad, eres tú y nadie más”

Francisco Pestana (Un gran amigo)

Ayer no fue un buen día para mí, lo reconozco, pero a pesar de todo, al final, te quedan cosas que no esperabas, palabras y actos de gente, que al final, son lo importante, gente que cuando la necesitas siempre está ahí. Y eso es una de las cosas que hace de verdad la vida algo que merezca la pena vivirse. Y la frase que me dedicó al final, un amigo, y que reflejo al principio de este post, la verdad es que es una de esas cosas que merecen la pena.

Lo cierto es que, te das cuenta de que, muchas veces, buscas la felicidad en cosas exteriores a ti mismo, un mejor trabajo, un mejor coche, un mejor televisor, un mejor ordenador, y así, hasta el infinito, y más allá. Y no nos damos cuenta de que siempre, siempre, hay algo mejor, porque al final, siempre habrá un coche mejor, un piso mejor, una televisión mejor o un ordenador mejor, que pasará entonces, que claro, tu felicidad dejará de existir porque, como se suele decir en mi pueblo “A todo hay quien gane”, y sobre todo en las cosas materiales. Así que es comprensible la miseria moral de muchos de los que tenemos a nuestro alrededor, cuando tanta gente, conocida o no, depende de cosas exteriores, al final, todo es más difícil, y el problema es que muchas veces, la infelicidad de la gente que tenemos a nuestro alrededor, nos salpica a nosotros, quien no ha tenido un jefe, o lo ha conocido, que llega un día fastidiado porque su amigo se ha comprado un coche más grande que el suyo. 😉

Pero lo importante, es que debemos de descubrir, dentro de nosotros mismos, que es lo que nos hace de verdad felices, y no vale pensar, yo quiero un coche más grande. Porque al final, no vale con poner nuestra felicidad en el final de un camino, si no somos capaces de disfrutar con cada paso que demos por el camino, porque, quien sabe, quizás nos quedemos realmente en el camino, y entonces, seremos infelices. Sería bueno que pudiésemos encontrar la manera de hacer nuestro camino, paso a paso, y que cada paso nos hiciese, en la manera de lo posible, felices. No pongáis la felicidad en el final del camino, si no podéis disfrutar del camino.

Yo sólo puedo deciros que al final, fijar vuestra felicidad en algo externo a vosotros mismos, algo que no podáis guardar en vuestra mente y recordarlo, al final, os hará infelices, pero bueno, supongo que cada uno puede pensar lo que quiera.

Sólo intentad ser felices, o mejor, sed felices.

He dicho.

Y yo ateo…

Y si, resulta que yo soy ateo, pero a pesar de mi condición no puedo evitar darme cuenta de la proliferación de nuevas religiones, religiones que son cada vez más parecidas a las antiguas religiones, o a otras no tan antiguas como el cristianismo… y es que son, principalmente monoteístas, aunque también tienen, alrededor un conjunto de lo que podríamos llamar apóstoles y santos, en realidad, lo que manda o lo que se lleva, es seguir los dictados de nuestro nuevo dios encarnado al pie de la letra, estemos o no de acuerdo con lo que pueda decir, claro, su palabra está tocada por la gracia divina.

Y no hablo, aunque también podría ser objeto de estudio, de la gente de la clase de Belén Esteban y todos los que la siguen, sino de los partidos políticos que pululan por nuestro patio político. Y es que cada vez me sorprende más lo parecidos que pueden llegar a ser los partidos políticos y las religiones monoteístas que pululan por estos caminos de nuestra vida.

Y es que cada vez más, me parecen que los partidos políticos funcionan como religiones… sobre todo los dos grandes partidos que hay en este nuestro país… en los dos hay un líder “carismático” cuya palabra se sigue al pie de la letra si no quieres ser tachado de hereje y expulsado de los círculos de poder para vivir en el ostracismo, a no ser, claro está, que las soflamas que dicho personaje se encargue de propagar, surtan el efecto deseado por el líder, que no es más que el poder por el poder, entonces, y mientras no se atreva a salir de su pequeño reducto de poder, el hereje será permitido, eso si, en el momento que intente salir de ahí, será condenado al ostracismo y apartado de los círculos de poder de una manera sibilina.

También se parecen a la religión predominante en este nuestro país en que estas nuevas religiones están subvencionadas por nuestros impuestos, aunque también tienen ciertos ingresos que vienen vía los creyentes adscritos a la religión, y también se parecen a la religión antigua a que dichos importes, pese a lo que pueda parecer, no están sujetas a control real por parte de los ciudadanos. Y es que se puede decir que los partidos políticos recibieron, en el año 2004 unos 175 millones de euros más las subvenciones dadas para las campañas electorales, y no se a vosotros, pero eso me parece una cantidad ingente de dinero. Y si, alguien me puede decir que está el Tribunal de Cuentas para auditarlos, pero vamos, jajajajaja, hablamos de un tribunal nombrado por los propios partidos que luego tienen que “fiscalizar”… jajajajajaja, perdonad, pero es que me ha dado la risa.

Así que en esas estamos, con las nuevas religiones pululando sin control por este nuestro país, para que cada cierto tiempo les alabemos, perdón, votemos, y luego se olviden de nosotros. Dos organizaciones opacas y oscuras, con un líder más o menos mediático, y de cuyos órganos de control apenas sabemos nada.

Bueno, se que este post no será bienvenido, pero refleja mi opinión, y le pese a quien le pese, yo, soy ateo.

He dicho.