Desanimado

“Cada vez que perdemos el ánimo, perdemos muchos días de nuestra vida”

Maurice Maeterlinck

Es curioso, pero me encuentro desanimado, no es que sea raro, o que yo sea inmune al desánimo, pero entiendo que no tengo razones para este estado, al menos en este momento de mi vida. Pero a veces pasa, y aunque te niegas a reconocerlo, es producto de muchas cosas, pequeñas y grandes, que van minando ese estado de ánimo que poco a poco intentamos construir.

Y es que, no nos equivoquemos, todo suma, lo bueno y, por desgracia, lo malo. Y parece que, últimamente, las noticias malas, se me amontonan sobre las buenas, y bien que me fastidia, de ahí que haya vuelto a este muro de lamentaciones público que parece este blog, que tengo abandonado, no nos equivoquemos, por pura falta de ánimo, lo siento, si, es así, soy un “dejao”.

Y es que, últimamente, me siento vencido por las circunstancias que nos rodean en este trocito de tierra. Lo más triste, para mí, es la falta de esperanza que detecto entre muchos de mis conocidos, tengo la sensación, quizás pesimista de más, de que el desánimo nos ha vencido a todos y cada uno, tengo la sensación de que, como sociedad nos limitamos a ver pasar los hechos, como si no fuese responsabilidad nuestra, como si nada de lo que pasa pudiese atribuirse a nosotros, siempre es culpa de los demás, “de los políticos”, “de los bancos”… y no nos paramos a pensar en nosotros, es nuestro sino, siempre es culpa de los demás, como si nos consideráramos impotentes, como si nada estuviese en nuestra mano, y claro, nosotros NO ELEGIMOS A NUESTROS POLÍTICOS, a nosotros NO NOS OBLIGAN A FIRMAR CON UN BANCO… y así sucesivamente.

Está claro que por mucho que digan, no elegimos a nuestros políticos, las listas son tan cerradas y endémicas que al final son los propios partidos los que eligen a quien podemos elegir… y claro, si no es un banco es otro banco, y todos como aquel que dice, iguales en casi casi todo, entonces, ¿qué nos queda?, ¿qué podemos hacer?. La verdad es que sabéis que no soy partidario de la violencia, de ningún tipo, pero estamos llegando a un punto en el que la revolución parece el único camino que nos dejan, pero no nos equivoquemos, una revolución que no implique primero de todo un cambio de perspectiva de nosotros mismos, no sirve absolutamente para nada, no podemos estar con “un quítate tú para ponerme yo”, para eso ya tenemos a los actuales partidos políticos. Creo que la primera revolución a realizar está en cada uno de nosotros, en pensar que lo importante no es sólo lo que me ocurra e importe a mí, sino pensar también en la persona que está a mi lado, no sólo a diario y compartiendo mi vida, sino también aquellos con los que me cruzo ocasionalmente por la calle, o incluso aquellos a los vimos una vez, o los que nos quedan por ver.

Esta revolución es algo que parece que, poco a poco, va surgiendo en movimientos civiles… pero que creo que va demasiado lento… el egoísmo es algo todavía demasiado presente en nuestra sociedad, algo que debemos cambiar entre todos. Así que, creo que debemos dejar de mirarnos el ombligo y mirar a los demás y hacia delante, para así, dejar de perder días, dejar de estar desanimados y ayudarnos más entre todos.

Un saludo, y nos vemos en el camino.

Anuncios